martes, 22 de diciembre de 2009


Siempre nos empeñamos en pensar en lo que pasará mañana, mientras que lo que realmente importa es hoy. Hoy es cuando lloras, cuando ríes, cuando caes y decides levantarte, cuando las cosas van bien o van mal, cuando sueñas.
El futuro es algo incierto, algo que pasará o nunca lo hará, inseguro, no es más que una proyección idealizada de lo que esperamos en la vida.
El pasado nada más que simples recuerdos, pretextos para sonreír y llorar, razones para mejorar.
Nostalgia de lo que fue. Esperanza de lo que será.

Siempre, siempre nos quedará París. Aquel pequeño gran pretexto para sonreír de nuevo.

Te quiero.

No hay comentarios: